Una del oeste: la diligencia de la eurozona atacada por los mercados
Estos días, cada vez que oigo las noticias sobre la Eurozona y los mercados, mas me recuerdan a una del oeste. Los 17 países que integran la Eurozona viajan en una diligencia con el tiro desbocado como consecuencia del ataque de los mercados. Lo malo es que todos sabemos como termina la peli: alguno de los caballos del tiro revienta y hace que tropiecen todos los demás la diligencia se estrella de tal modo que los viajeros más débiles resultan malheridos mientras que a los fuertes no les queda más que resistir a malas penas hasta que llegue el séptimo de caballería. Lo malo de esta película es que de momento desconocemos quién puede hacer de séptimo de caballería y mucho menos quién desempeñará el papel de John Wayne.
Parece mentira que después de pasar por el proceso de transición al euro con lo que ello suponía de pérdida de soberanía, ni más ni menos que la moneda nacional y la política monetaria, en la actualidad nuestros gobernantes no sean capaces de ponerse de acuerdo para fijar un sistema de emisión de deuda conjunto o cuando menos tutelado.
El concepto es relativamente sencillo:
El tipo de interés del bono alemán hace de pivote central y referencia para la deuda emitida por el resto de países integrantes de la zona euro estableciéndose una banda máxima de fluctuación. De esta forma equilibramos riesgo y rentabilidad a la vez que fijamos el máximo de remuneración por la deuda pública europea. Esto es el máximo de rentabilidad a la que puede llegar una determinada emisión de un determinado país es conocido previamente a la subasta.
En este guión tendrían papeles protagonistas el Banco Central Europeo y el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera para dar cobertura a las emisiones de deuda que no absorbieran los mercados financieros. Hasta la fecha no hemos tenido problemas de demanda, nuestro único problema es el precio.
Si no tomamos medidas en la línea de la expuesta Alessio Rastani, el archifamoso trader entrevistado por la BBC, acabará teniendo toda la razón. En la actualidad las bolsas y los mercados de deuda europeos son la panacea para los especuladores, pues con toda su debilidad y volatilidad generan constantemente oportunidades de especulación que generan lucrativas ganancias.
Además, seamos serios, la eurozona no es un dechado de virtudes pero ¿acaso el resto de las opciones son mejores? ¿La deuda inglesa o la estadounidense otorgan mayores garantías? Lo cierto es que no y si elimino a Europa y Estados Unidos del tablero voy a tener problemas para dar rentabilidad y seguridad a los grandes capitales.
Acaso nos imaginamos al dinero del petróleo o de las exportaciones asiáticas invertido en deuda pública africana, donde la mayoría de los países se encuentra muy lejos de ofrecer una seguridad legal razonable. Si buscan seguridad legal acabarán en Canada y Australia pero estos mercados no pueden generar la demanda que necesitan y en el caso de los mercados emergentes, Sur América principalmente, siguen manteniendo importantes inseguridades.
La Eurozona es un actor necesario y principal para la economía global pero como persista la actual cacofonía y egocentrismo difícilmente se mantendrá en el puesto que le corresponde en la economía.
Segui @julioriobarcena
- Publicado por julio a las 12:47
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- Etiquetas: deuda pública, eurozona, prima de riesgo, tesoro público
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